Un espectáculo sugerente, donde humor y música conviven, jugando con las expectativas del público y rompiendo las convenciones teatrales, se podrá ver este sábado dentro del “CICLE CULTURAL FUNDACIÓ CUIXART 2012”, que cuenta con el mecenazgo de la FUNDACIÓN DAMM. Una propuesta de aire rebelde e inconformista para disfrutar bajo las estrellas, justo al lado del taller de Modest Cuixart, en el patio de la Fundación.

Parece ser que el Empordà es tierra de acogida de espíritus creadores e inquietos. Cuixart se establecía en Palafrugell a principios de los 70, en la casa que actualmente es la FUNDACIÓ CUIXART. Allí, en un taller diáfano y meticulosamente ordenado, el miembro fundador del “Dau al Set” siguió reinventándose y evolucionando hasta el 2007, fecha de su fallecimiento. Ernesto Collado (Barcelona 1974), se ha dejado ver en algunas series de TV3 (“El Cor de la Ciutat”, “Sagrada Família”…) demostrando su solvencia como actor televisivo pero, donde mejor despliega todas sus aptitudes, es encima del escenario. Ha pasado más de una década desde que, en 1999 escribiera y codirigiera junto a Alfonso Vilallonga el musical Turning Point que se estrenó en el Teatro Villarroel, dentro del Festival Grec’99 de Barcelona, y que ganó el Premio Especial de la Crítica Teatral 1999. En el 2007 Collado y su mujer, 2007 Barbara Van Hoestenberghe crean la Fundación Collado-Van Hoestenberghe, un laboratorio de creación escénica independiente y autogestionado con base en Pontós , un pequeño pueblo del Alt Empordà.

El espectáculo que podrá verse en la FUNDACIÓ CUIXART de Palafrugell, y que ha recorrido media España, ha sido creado en este pueblecito del Empordà, donde el matrimonio dice practicar “un optimismo crítico basado en la creatividad, capaz de proponer alternativas. Es optimista porque inventa preguntas y sugiere nuevos caminos pero sin obviar la realidad, que no deja nunca de resultarnos fascinante”. En un momento del espectáculo, Collado se muestra sorprendido por la poca acogida que una parte del espectáculo tenía entre el público: la lectura de un ensayo de Montaigne, “pero no funcionaba porque no lo leía en voz alta para no influenciar al espectador. De hecho, solo funcionó en Japón. Tomaron muchas notas”. Y a medida que la propuesta avanza su mujer, Barbara Van Hoestenberghe, no deja de sorprender acompañando el espectáculo con gran variedad de instrumentos, que dejan el aire impregnado de una atmosfera surrealista i naif.

En “De Milagros y Maravillas”, como en la mayoría de sus shows, la realidad y la ficción se confunden en una muestra delirante de la atracción por lo singular, rehuyendo tópicos y convencionalismos. Una propuesta que como el verdadero arte, se sitúa en un punto alejado de modas pasajeras, centrándose en la necesidad del artista de comunicar sus inquietudes sin amoldarse a gustos predefinidos. Se trata, en definitiva, “Una experiencia musicalmente estupefaciente con cowboys y garbanzos carismáticos”.