Cuixart: los años cruciales (1955-1966)

5 febrero – 16 mayo 2020

La Fundación Juan March inaugura el 5 de febrero 

la exposición Cuixart: los años cruciales (1955-1966)

en el Museu Fundación Juan March de Palma,

que permanecerá abierta hasta el 16 de mayo. 

 

 

 

 

Exposicions

Cuixart: los años cruciales (1955-66)

5 febrero – 16 mayo 2020

Modest Cuixart, Fragmento de'Pintura', 1959. Colección Fundación Juan March, Museu Fundación Juan March, Palma 

Modest Cuixart, Fragmento de Pintura,
1959. Colección Fundación Juan March, Museu Fundación Juan March, Palma

Modest Cuixart (Barcelona, 1925-Palamós, Gerona, 2007), hombre de una amplísima cultura humanista, abandonó pronto sus estudios de medicina para dedicarse durante el resto de su vida a la pintura desde el rigor científico, pero también desde una inquietud y una rebelión constantes respecto a sus propios hallazgos.

Bajo el título Cuixart: los años cruciales (1955-66) se pretende una nueva mirada, gracias a la perspectiva que nos concede la década que ha transcurrido desde su muerte, sobre la obra y, sobre todo, las sustanciales aportaciones de un extraordinario artista que gozó de enorme fama y prestigio. Dada la magnitud de su producción, se ha optado por acotar un periodo, crucial en su trayectoria, de aproximadamente una década. A través de las obras seleccionadas, procedentes de los más destacados museos y colecciones, entre ellas la de la propia Fundación Juan March, así como de los textos y la documentación del catálogo, la propuesta tiene como objetivo recuperar el mejor Cuixart a partir del análisis más riguroso, pero a la vez más sugestivo y didáctico.

Modest Cuixart, 'Ratacat', 1962. Colección particular 

Modest Cuixart, Ratacat, 1962. Colección particular

El periodo elegido para esta exposición se inicia en las postrimerías del movimiento y revista de vanguardia Dau al Set, cuyo surrealismo magicista implica el abandono de interesantes experimentaciones matéricas previas, reflejadas en obras tan destacadas como Linneus escriba (1948). Más tarde, a partir de 1955, piezas como el assemblage Sputnik o las Construciones heteroplásticas manifestarán de nuevo una potente apuesta por la materia y por la incorporación de diversos materiales u objetos.

Gracias a una beca concedida a Dau al Set por el Instituto Francés —compartida con su primo Antoni Tàpies—, Cuixart viaja a París en 1950. Meses más tarde se traslada a Lyon, donde el contacto con la activa vida cultural de la ciudad impulsa una intensa fase experimental que lo conduce a profundizar en las capacidades expresivas de la materia. Allí conoce a Marcel Michaud, quien se interesa vivamente por su obra y le organiza en 1956 una exposición en su veterana galería Folklore, muestra que obtiene una gran repercusión en la prensa cultural lionesa. Jean-Jacques Lerrant, prestigioso escritor y periodista, también lo apoya firmemente desde el inicio y profundiza en la poética de su obra a través de artículos, de textos de catálogos y de la monografía que le dedica en 1967. Por otra parte, Michaud le presenta a René Drouin, en cuya galería de París expone inicialmente en 1956 y ya de forma individual desde 1958. En la etapa lionesa realiza espléndidas obras con relieves laboriosamente labrados o con sutiles incisiones y grattages (Omorka, Lyon de Belleville, Marne). Viaja continuamente y, además de en Lyon y en París, expone en ciudades de toda Europa, Estados Unidos y Argentina. Empieza a ser solicitado por galerías, museos y bienales de todo el mundo.

La muestra que aquí se propone, y que incluirá abundante documentación, así como la proyección de fragmentos de la película de Fieschi, recoge la mejor y más representativa producción del artista en el periodo comprendido entre 1955 y 1966, verdadero eje de su apasionante trayectoria artística.

A partir de 1958 las experimentaciones de Cuixart se dirigen hacia la sublimación de la materia y cristalizan en su característico dripping de irisaciones metálicas —doradas, plateadas y cobrizas— sobre fondos generalmente oscuros, procedimiento que evolucionará desde la maraña inicial a una especie de espacialismo. En su conjunto, el nuevo lenguaje constituye una personalísima alquimia, una metafísica de la materia —”transinformalismo”, según la terminología de Juan Eduardo Cirlot— de ecos cósmicos que llega a ejecutar en enormes formatos (Sueño de Eude, Suite Bienal São Paulo) y que lo hace merecedor de numerosas distinciones y lo eleva a la cima del éxito y el reconocimiento internacional (Primer Premio de Pintura Abstracta de Lausana y Gran Premio Internacional de Pintura de la V Bienal de São Paulo, ambos en 1959). Los más prestigiosos críticos (Jean-Jacques Lerrant, Will Grohmann, Pierre Restany, Alexandre Cirici Pellicer, Juan Eduardo Cirlot, Eduardo Westerdhal…) lo ensalzan como el verdadero renovador del informalismo internacional, una corriente que a finales de la década de 1950 ya empezaba a dar muestras de agotamiento.

Fotograma del cortometraje 'Cuixart, permanencia del barroco', dirigida por Jean-André Fieschi en 1963 

Fotograma del cortometraje Cuixart, permanencia del barroco, dirigida por Jean-André Fieschi en 1963

Pero Cuixart, un espíritu libre poco dado a estancarse en el éxito, considera que el informalismo ya ha derivado en vacía y monótona reiteración y afloran otras inquietudes en su obra. Realiza algunas piezas de abultado relieve e inusitada osadía para la época (ObsexysAndrogyne, 1962) y en 1963 sorprende su exposición en la galería barcelonesa de René Metras de las muñecas masacradas de su serie Nins sense nom [Niños o muñecos sin nombre], sintomáticas de una profunda angustia existencial. La preocupación plástica y anímica en torno a la condición humana da lugar, aún dentro del lenguaje de la materia y el objeto, a esa primera manifestación clara y contundente que se implica en la representación de lo humano —no sería exacto hablar aún de figuración—, que pasará a adueñarse de su obra, abriendo un largo paréntesis en el que su preocupación por la metafísica del cosmos y de la materia es progresivamente sustituida por esa intensa irrupción de lo existencial. El mismo título (Nins sense nom) evoca el desamparo ante la violencia de todas las víctimas anónimas y alude a un terrible recuerdo de su niñez, cuando vio llegar, durante los bombardeos de Barcelona en la guerra civil española, camiones cargados de cadáveres desmembrados, muchos de ellos niños. Parece ilustrar esa imagen el assemblage exento Rodamort (1961), realizado en el mismo año en que en el MoMA se celebra la exposición The Art of Assemblage [El arte del assemblage]. Como afirmó M.ª Luisa Borrás, Cuixart, coetáneo de Robert Rauschenberg, fue un precursor de la incorporación del objeto, que ya empleaba desde 1954.

Pese al cambio de lenguaje, Cuixart sigue despertando en esa época el máximo interés. Su presencia es constante tanto en medios generales como especializados. Ocupa numerosas portadas y se le dedican innumerables artículos y entrevistas. Expone en museos y galerías de todo el mundo. El entonces joven cineasta vinculado a la Nouvelle Vague y a los Cahiers du Cinéma, Jean-André Fieschi, dirige en 1963, en la línea del cinéma vérité [cine de realidad], el cortometraje Cuixart, permanencia del barroco, un interesante filme que recoge al artista en pleno proceso de realización de sus enormes cuadros con muñecas y cuerdas, y lo presenta como un paradigmático creador de vanguardia.

Modest Cuixart, <em>Rodamort</em>, 1961-63. Configuración objetual. Colección particular 

Modest Cuixart, Rodamort, 1961-63. Configuración objetual. Colección particular

En esas mismas fechas (1963-64), adelantándose a las corrientes internacionales de la nueva figuración, surge un singular ciclo en el que, de manera insólita, lo matérico y textural se hibridan con un grafismo magicista y sígnico, en cuyos contenidos predomina lo orgánico, lo erótico y lo siniestro. Algunos críticos coinciden en que esas imágenes, en su mayoría tremendamente “biológicas”, que diseccionan los entresijos del ser y el cuerpo humano como escalpelos, reflejarían su paso por las clases de disección y de anatomía en la Facultad de Medicina. Las letras, cifras y signos ocupan un inusitado protagonismo en gran parte de las obras de esta etapa y son frecuentes las alusiones al pensamiento matemático y filosófico (Metafórica, Sofismas, 1965) que les confieren un hondo cariz intelectual. Morfológicamente, une la materia surcada del informalismo de Lyon al signo de Dau al Set, estableciendo una dinámica sintaxis entre ambos.

La profunda capacidad poética y simbólica de su espléndida y muy conocida obra sobre papel, unida a la expresividad surreal de sus objetos manipulados, complementan el itinerario de la exposición y la aproximación al trabajo del artista.

La expectación fue máxima cuando en 1966 se expusieron sus nuevas obras en la galería René Metras —que rompían definitivamente con el informalismo— causando una gran polémica. Los tintes sutilmente escabrosos de algunas piezas fueron agriamente reprobados por mentes fundamentalistas de diverso signo, así como erróneamente interpretados en alguna crítica difamatoria como una apología de lo perverso, sin entender que la angustia, la muerte y el sexo —en suma, la condición humana— constituyen los fundamentos de esta interesantísima etapa que Arnau Puig, comisario de la exposición, calificó de “realismo crítico” y explicó como una reflexión analítica y revulsiva de la realidad social. Nada más antierótico que esas gélidas imágenes que no pretenden sino revelar una sociedad hipócrita que esconde la depravación bajo las buenas costumbres. Se trata de una obra marcadamente transgresora que constituyó un revulsivo demasiado enérgico y audaz para aquel momento en España, tan ajeno al respeto por la libertad de expresión, pese a lo cual no pocos críticos e intelectuales elogiaron ese giro inédito en la obra de Cuixart al cumplir los cuarenta años. De hecho, la muestra de la galería Bonino de Nueva York en 1964 había despertado tal expectación que resultó obligado prorrogarla. También es significativa la elección en 1968 de una de esas obras para la importante exposición colectiva The Art of Organic Forms [El arte de las formas orgánicas] en la Smithsonian de Washington y el hecho de que el grueso de ese breve pero intenso y originalísimo ciclo se encuentre en colecciones norteamericanas.

 Modest Cuixart, Sin título, 1960
Colección particular
Modest Cuixart, 'Metafórica', 1965. Colección particularModest Cuixart, Metafórica, 1965
Colección particular

La profunda capacidad poética y simbólica de su espléndida y muy conocida obra sobre papel, unida a la expresividad surreal de sus objetos manipulados —configuraciones tridimensionales y assemblages—, complementan el itinerario de la exposición y la aproximación al trabajo del artista.

La muestra que aquí se propone, y que incluirá abundante documentación, así como la proyección de fragmentos de la película de Fieschi, recoge la mejor y más representativa producción del artista en el periodo comprendido entre 1955 y 1966, verdadero eje de su apasionante trayectoria artística.

 

 

 

CUIXART. GEOMETRÍA EXPERIMENTAL

Mayoral presenta la exposición “Cuixart. Geometría experimental” en Barcelona, realizada con la colaboración de la Fundació Cuixart, familiares del artista y comisariada por Arnau Puig, filósofo y crítico de arte del grupo Dau al Set y el último testigo del movimiento artístico.

La muestra incluye 27 obras, entre las cuales se encuentran: óleos, dibujos y una escultura. Esta cuidadosa selección está centrada en los momentos más trascendentes del artista, entre 1949 y 1964. Esta es la etapa más conocida del artista que está relacionada con su participación en la revista Dau al Set creada en 1948 y posteriormente en el informalismo.

“CUIXART. Geometría experimental” incluirá uno de los placeres más grandes e inspiradores del artista, la música clásica producida por la pianola. Mediante este elemento musical entenderemos la relación directa entre el artista y la música. También se podrá contemplar documentación, fotografías y recortes de diarios del momento, así como, de la proyección de un vídeo del artista donde se podrá observar su vertiente más personal y transgresora.

Según Victòria Pujoldevall, presidenta de la Fundació Cuixart: “A pesar de ser ya una personalidad reconocida, Modest Cuixart aún no está en el lugar que se merece dentro del panorama artístico nacional e internacional. Cuixart fue origen de un grupo, de una filosofía y de un manifiesto, el Dau al Set. La interpretación de la realidad a través de la mirada de Modest. Definición de un arte evolutivo de un joven disconforme, informalista, figurativo, a un artista maduro, metafísico y real.

En estos momentos, la Fundación Cuixart actúa como principal benefactora de la obra del pintor Modest Cuixart. Nuestra intención es promocionar el arte y la cultura catalana alrededor del mundo. Nuestra prioridad es promover y difundir a todos los niveles su expresión artística.”

El director de la galería, Jordi Mayoral, afirma: “La exposición es una apuesta cultural para redescubrir el artista y promover su aportación artística alrededor del mundo. Esta muestra incluye una publicación digital y se ha realizado fruto de una cuidadosa y exhaustiva investigación que ha durado un año con la colaboración de la Fundació Cuixart. Cuixart ha sido uno de los artistas catalanes con más reconocimientos internacionales, en 1959 obtuvo el Primer Premio Internacional de Pintura de la V Biennal de Sao Paulo, donde fueron finalistas Francis Bacon y Alberto Burri, también consiguió el Premio de pintura abstracta de Lausana. Participó en muestras como la Documenta de Kassel, “Treize peintres espagnols” del Museo de Artes Decorativas de París, también fue seleccionado en 1960-61 para exponer en el MOMA de Nueva York en la exposición “New Spanish Painting and Sculpture”, en el Guggenheim Museum de Nueva York, en la Tate Gallery de Londres, y en otras galerías europeas, de Estados Unidos, Japón y Próximo Oriente.”

CON LA REBELDÍA NACE LA CONCIENCIA

CON LA REBELDÍA NACE LA CONCIENCIA

Mayoral se complace en presentar la exposición Con la rebeldía nace la conciencia, una aproximación al arte español de posguerra que incluye una cuidada selección de obras de los artistas Rafael Canogar, Modest Cuixart, José Guerrero, Josep Guinovart, Luis Feito, Manolo Millares, Antonio Saura i Antoni Tàpies. La muestra ha sido comisariada por el historiador y crítico de arte Tomàs Llorens, que fue director del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía de Madrid y del Instituto Valenciano de Arte Moderno (IVAM) de Valencia.

Esta muestra incluye pinturas de una generación de jóvenes emergentes de los años 50 que hundían sus raíces en la vida cultural española durante el apogeo de la España franquista. Estos artistas compartieron la voluntad de buscar un nuevo arte para expresar su tiempo y contemporizar un legado ya expresado por El Greco, Velázquez y Goya, así como por Picasso y Miró. Estos artistas transmitieron mediante las artes plásticas una herida y un sufrimiento, un combate de denuncia y rebeldía contra el statu quo: la injusticia y la opresión. En este sentido, destacan las obras Serie negra nº2 de Rafael Canogar y Cuadro (3) de Manolo Millares. Además, merecen especial atención los dos óleos de Cuixart, que formaron parte de la Biennal de São Paolo de 1959, así como la monumental obra de Luis Feito Sin título, expuesta en la Bienal de Venecia en 1968.

Tomàs Llorens, en su primera exposición comisariada para una galería privada, señala: “El último factor distintivo, y el más decisivo a la hora de describir lo que distingue, como grupo, a los jóvenes vanguardistas representados en esta exposición, es su circunstancia histórica concreta. Lo que más profundamente marcó sus diferentes poéticas individuales, imprimiéndoles un carácter común que, conforme pasa el tiempo, se percibe con mayor claridad, es la rabia y la esperanza con la que, en el ecuador del franquismo, empezaron a imaginar su final.”

Jordi Mayoral, director de la galería, indica: ‘‘Es un privilegio promover esta exposición. No podemos olvidar que la brecha que representó esta generación de artistas es el inicio de la caída de los muros y del futuro que se vislumbra. Nosotros somos hijos de esta brecha, de estos genios que construyeron una esperanza que recogemos y la hacemos propia. Como dijo el escritor Albert Camus: ‘Con la rebeldía nace la conciencia’.”

Con motivo de la exposición, se ha editado un catálogo que, además del ensayo del comisario, incluye una entre- vista a dos de los artistas presentes en la exposición: Luis Feito y Rafael Canogar. Para la realización de estas entrevistas la galería Mayoral ha contado con la colaboración de la comisaria Elena Sorokina y la del director del Museo Picasso de Barcelona, Emmanuel Guigon. Además, incorpora una contribución de Bea Espejo, con cuya mirada nos acerca con respeto, admiración y nuevas preguntas al arte español de posguerra: ‘‘leer esta exposición en clave rebelde supone pensar la pintura como disconformidad y la creación como espacio contestatario.”


Comisario: Tomàs Llorens Serra (Almazora, Castellón, 1936) es historiador del arte y crítico de arte español. Licenciado en Derecho y en Filosofía y Letras, ha sido director del Instituto Valenciano de Arte Moderno, director del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía y conservador-jefe del Museo Nacional Thyssen-Bornemisza, de 1991 a 2005. Además de ser autor de numerosos artículos y ensayos sobre la crítica de arte, historia del arte del siglo XX, arquitectura o semiótica, ha comisariado algunas de las mejores exposiciones que se han podido ver en España en los siglos XX y XXI. Fue galardonado con la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes en 2007.

Galería Mayoral: Es una galería de arte especializa- da en arte moderno y de posguerra fundada en Barcelona en 1989. Su programa expositivo se estructura en torno a grandes artistas del siglo XX, como Joan Miró, Pablo Picasso, Salvador Dalí, Alexander Calder, Luis Feito, Joan Brossa, Eduardo Chillida, Manolo Millares, Antonio Saura y Antoni Tàpies, entre otros. La galería desarrolla proyectos ri- gurosamente comisariados.

Mayoral cuenta con la colaboración de las familias de los artistas, así como fundaciones y otras instituciones, cuya misión radica en preservar y dar a conocer los legados de los artistas. De la misma forma, tiene la confianza de coleccionistas y museos nacionales e internacionales, tanto privados como institucionales.